Sabemos que al ser seres humanos no somos perfectos, pero sin embargo tratamos de llegar a la perfección, y es esta bien. Sin embargo, al querer llegar a la perfección en una relación, creemos que al darles todo de nosotros a las personas por las que sentimos afecto nos hará bien, pero cuando surgen cosas que no son buenas para nadie, ¿qué sucede allí?

Es difícil creer que las personas que admiramos, estimamos y hasta amamos; nos llegamos a causar un gran dolor por no ser quienes creíamos o queríamos que fueran.

Es verdad que en ocasiones olvidamos que ellos también son humanos, pero ¿acaso se olvidan de la profunda estimación que sentimos hacia ellos? ¿Es acaso el fruto del olvido de los que están a nuestro alrededor?

Aún no se si es bueno tener a alguien al lado al cual querer como si no existieran mas, porque es abrumante pensar que esa persona también comete errores, porque pensamos en que aquel al cual admiramos resulte no ser el sinónimo de “perfección” que pensábamos, en el cual confiábamos y suponíamos ser felices juntos.

Duele saber lo que es cierto, pero es inevitable, las personas no son perfectas, así solo fuesen con nosotros solamente, solo un vínculo fraterno entre ambos. Aún así, tenemos que enfrentar la crueldad del mundo y saber que llegarán cosas mejores. Que aunque tardan de sanar las heridas, al final tendrán que saturarse.

Somos nosotros quienes debemos ser buenos, no perfectos porque no se puede, pero si honestos y abiertos al perdón, para encontrar el verdadero valor de la humanidad.

Att: quien confía en las segundas oportunidades.